¿Cómo considerar los niveles TRL para la solicitud de un financiamiento?

Esta es no es una historia sobre Theranos
octubre 16, 2018

Por: Osvaldo Galeana

Cuando hablamos de financiamientos para proyectos de base tecnológica, suelen existir algunos factores que no son tomados en cuenta y sin pieza clave para poder seleccionar el tipo de financiamiento más adecuado, y también el mejor momento para la solicitud, y así poder hacerse acreedor a este de una manera mucho más fácil.

Debemos comenzar siendo conscientes, que la obtención de un financiamientos no significa obtener un flujo de efectivo positivo sin retribuir nada a cambio, los financiamientos son un apoyo económico, el cual dependiendo de sus características y cláusulas se tendrá que saldar. Cuando se hace la solicitud de inversión privada sin tener un porcentaje de ventas, la probabilidad de que se realice una inversión o se haga la compra de una empresa tiende a ser baja. Si en este momento no es necesaria una cantidad alta de dinero, lo recomendable es un crecimiento orgánico mediante las ventas con clientes.

También es importante saber para qué se requiere el dinero, lo recomendable es diseñar un plan financiero para poder invertir el dinero obtenido de manera estratégica, así como conocer el objetivo principal que tiene el proyecto. Y la parte más importante se presenta enseguida: Conocer la etapa en la que se encuentra ubicado el proyecto que deseamos financiar.

Como nuestro enfoque son los proyectos de base tecnológica, podemos basarnos en una clasificación que divide a los proyectos en tres rubros distintos, los cuales son ciencia básica, ciencia aplicada y emprendimiento, la cual es una clasificación más generalizada, pero puede ser un primer indicador de identificación para saber si estamos dentro de una etapa, o haciendo una transición de una a otra. Si ya podemos identificar y diferenciar dentro de estas tres categorías, podemos especializarnos en una clasificación más robusta, la cual evalúa la maduración de la tecnología.

Son más conocidos por sus siglas en inglés, TRL (Technology Readiness Levels), los cuales fueron propuestos por la NASA y la función que tiene esta aplicación es definir las etapas de maduración tecnológica tomando en cuenta un concepto industrial y de negocios, acompañado de esfuerzos en negocios a realizar. Esta clasificación se caracteriza por contar con nueve niveles, en los cuales el número de nivel TRL es obtenido una vez que la descripción del diagrama ha sido lograda. Así que brevemente se encuentra la descripción de todos los niveles:

Existen algunas clasificaciones que suelen presentar el Nivel TRL 0, aunque este solamente es para hacer una alusión a la investigación científica básica.

Nivel 1: Enfocado a la investigación aplicada y tecnología básica, se define por observación y reporte de principios básicos, aunque en este nivel no se presenta ningún tipo de actividad relacionada con los negocios

Nivel 2: Se aborda la validación conceptual, donde se conceptualiza la tecnología o la formulación de la aplicación, se plantean posibilidades de aplicaciones para la tecnología, y  se comienzan a validar estrategias de aseguramientos de propiedad intelectual generada.

Nivel 3: Validación conceptual en etapa avanzada, donde se valida la posible inserción de un posible producto o servicio a un posible mercado

Nivel 4: Comienza el desarrollo tecnológico, se realiza el diseño de un producto y sus componentes son validados en un sistema de laboratorio.

Nivel 5:  El desarrollo tecnológico se ubica en una etapa avanzada aunque aún se opera en un ambiente de laboratorio, se busca que la configuración de su sistema sea similar a la aplicación final, por lo que se procede a desarrollar un prototipo comercial.

Nivel 6: Es la etapa de la demostración tecnológica, aún cuando se tiene en nivel de prototipo la validación de este se realiza en condiciones reales operativas y se procede a introducir al mercado mediante pruebas beta, y poder identificar a los early adopters de la tecnología.

Nivel 7: Se ha demostrado que la tecnología funciona en una escala previa a la comercialización, y el prototipo se encuentra completo demostrado en un ambiente relevante, se comienzan a hacer las primeras corridas pilotos y las pruebas finales reales.

Nivel 8: Se demostró que la tecnología funciona a nivel comercial al haber tenido una aplicación a gran escala, donde el sistema final completo ya ha sido evaluado mediante pruebas y demostraciones.

Nivel 9: Se cuenta con un producto listo y completamente desarrollado para una producción en serie y comenzar a realizar su comercialización.

En mi opinión, y basándome en esta clasificación, a partir del nivel 4 es cuando se comienza a necesitar de infraestructura, por lo que es posible que a partir de este nivel se pueda necesitar el financiamiento, tomando en cuenta que el plan financiero nos permita llevar la tecnología hasta un nivel 9 y no quedar estancados a la mitad del camino.

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